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ACHURY VIEJO, LISTA PARA LA TEMPORADA

 

A falta de seis meses para las grandes ferias, un ganadero ya está listo. Felipe Rocha tiene en las fértiles tierras una espectacular camada, compuesta por cuatro encierros, que por trapío, tienen el sello de las plazas de primera. Toros que, además, en sus hechuras, conservan la tradición y le guardan fidelidad y respeto a las sangres que han confluido en Achury Viejo. PUERTA GRANDE expone la camada de esta ganadería, las imágenes hablan por sí solas

 

Texto y fotos
Rodrigo Urrego Bautista -----------------------------------------''''''''''''''''''''--------------Galería Fotográfica de los toros de Achury Viejo

 

 

Faltan muchas hojas por arrancar en el calendario. Sin embargo, el ganadero Felipe Rocha ya puede dormir tranquilo mientras llegan las ferias de Cali, Manizales, Medellín y Bogotá. Tiene varias razones, concretamente, más de una veintena de razones. Porque hay 28 toros que le permiten estar tranquilo para el objetivo que se ha labrado este año: el regreso a las grandes ferias.

Hora y media separan a Bogotá y Sesquilé. Allí en ese municipio del norte de la Sabana, las fértiles tierras han vuelto a agradecer el regreso de la lluvia. Sobre todo, después de un 2009 donde la sequia fue inclemente.

 

Pero no solo las tierras. En ese cuartel de toros bravos, los amos de Achury Viejo también parecen agradecer el periódico refresco del agua. Y como lo demuestran, en sus imponentes y armónicas hechuras. Los toros de don Felipe Rocha parecen aguardar el destino de las grandes ferias, y si por ellos fuera, que ya mismo, en junio, suenen los clarines y los timbales.

Don Felipe Rocha, un ejemplo entre los ganaderos, es un hombre reservado. Poco presume y disfruta sus días en el campo, contemplando los toros que cría con escrúpulo. Por eso, que abra sus puertas para conocer a los ‘Achury’ es un privilegio exclusivo, y con PUERTA GRANDE hubo esa deferencia.

 

 

El recorrido comienza cerca de la casa de la histórica hacienda. Los cercados que la  rodean intimidan por la presencia de sus huéspedes. Toros apartados por hechuras, manteniendo equilibrio y uniformidad.

 

La camada de Achury Viejo para el 2011 tiene varios rasgos particulares. Toros que exponen su seriedad desde todos los ángulos. Los hay tan armónicos e igualados, y los hay bien hechos, hondos, y que colofonan sus serias hechuras con unos intimidantes pitones. Hay toros tan serios, “unos tíos” como suelen decir los profesionales, que podrían tener un destino marcado: Cali, la feria donde históricamente se han lidiado los toros de más trapío, o Bogotá, la plaza que parece haber asumido el reto de liderar el destino de lo más selecto de las camadas de las ganaderías del país.

 

Esta camada tiene en su sangre otros rasgos que ilusionan. Uno de ellos, la añoranza del legendario encaste Conde de la Corte. En Achury Viejo confluyen varios troncos de la sangre parladeña. Además de lo Domecq, la más antigua es la mencionada del Conde. Y según se aprecia en las hechuras de varios toros, los ‘condesos’ están listos para evocar, en el presente, viejas páginas gloriosas de la historia del toreo en Colombia, como aquellas que ha podido escribir toreros de la talla de Enrique Ponce o El Juli, quienes hace menos de cinco años, se acostumbraron a lidiar casi que las camadas completas de este hierro.  

 


Como las imágenes hablan por sí solas, PUERTA GRANDE ofrece este reportaje gráfico sacado de las entrañas de una de las ganaderías de mayor historia y tradición de nuestro país.