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LA UNDETOC Y ASOCOLMES SE PRONUNCIAN
La unión de matadores de Colombia, sección matadores y subalternos, así como la asociación de mozos de espadas se pronunciaron mediante carta abierta al candidato del partido verde. De la misma manera se dirigieron al Gobernador de Santander por la presunta demolición de la plaza de toros de Cúcuta.
Estas son las cartas:
CARTA ABIERTA
Bogotá D.C., Junio 4 de 2010
Doctor
ANTANAS MOCKUS
Candidato Presidencia de la Republica de Colombia.
E. S. M.
Respetado candidato:
En nuestra condición de ciudadanos colombianos, con las atribuciones que nos concede nuestra Constitución Política, respetuosamente nos referimos a las expresiones públicas que usted ha hecho frente al Arte del Toreo y de quienes desarrollamos este trabajo.
Sus planteamientos sobre la necesidad de “readaptación” laboral para los toreros y de necesaria sensibilidad frente a los animales, además de ofendernos de manera grave en nuestra Dignidad personal y profesional, demuestran un notorio desconocimiento de la fiesta brava y de la actividad que desarrollamos quienes en forma libre escogimos éste, como nuestro proyecto de vida laboral.
La Constitución Política del país, ha garantizado el ejercicio de las libertades individuales, especialmente, la de escoger “profesión” u “oficio” (artículo 26) y previó, que el derecho y principio al trabajo debe gozar de condiciones dignas y justas (artículo 25).
En ejercicio de la libertad constitucional de que gozamos, escogimos como oficio o profesión la de “torear” y por respeto a nuestra “DIGNIDAD HUMANA”, su ejercicio se nos debe garantizar.
La Corte Constitucional ha desarrollado en forma amplia el concepto de “DIGNIDAD HUMANA”, principio fundante de nuestra actual concepción estatal. Dentro de este criterio, se garantiza el ejercicio pleno de la autonomía del ser humano, para que escoja y diseñe su propio estilo de vida. En forma concreta, ha señalado:
“...suele hacerse referencia al desconocimiento de las condiciones materiales de existencia mínima que se han de garantizar a toda persona, en tanto ser humano.
Recientemente, la jurisprudencia constitucional ha delimitado conceptualmente los ámbitos de protección de la dignidad humana, estableciendo tres campos diferentes que han sido desarrollados, caso por caso, a saber: “(…) (i) La dignidad humana entendida como autonomía o como posibilidad de diseñar un plan vital y de determinarse según sus características (vivir como quiera). (ii) La dignidad humana entendida como ciertas condiciones materiales concretas de existencia (vivir bien). Y (iii) la dignidad humana entendida como intangibilidad de los bienes no patrimoniales, integridad física e integridad moral (vivir sin humillaciones).’
Dentro de la segunda línea jurisprudencial (la dignidad humana y las condiciones materiales de existencia), la Corte incluye específicamente, por ejemplo, sentencias como la T-296 de 1998 (MP Alejandro Martínez Caballero), caso en el que se revisó la acción de tutela presentada por una persona recluida en una cárcel con problemas de hacinamiento y que tenía que dormir sobre un piso húmedo, lugar de paso de otros reclusos” (Resaltamos)
Escogimos como actividad laboral el toreo, no solo por el gusto y apasionamiento que ella nos genera, sino porque este es un trabajo digno, legal y honesto y por este hecho no debemos ser discriminados o descalificados. No somos insensibles con los toros ni nos aprovechamos de su condición animal. Todo lo contrario: por el respeto que le tenemos a la raza, las sensaciones que nos produce el trabajo que realizamos con ellos y la garantías que nos otorga la Constitución Política del país, hemos escogido como proyecto de vida personal, profesional y laboral, el desarrollo de esta expresión artística y cultural.
No se puede juzgar la tauromaquia, con total desconocimiento de causa y de las personas que integramos este apasionante mundo, que tiene un contenido espiritual y místico de mucho fondo, que no puede ser destruido con la versión acomodada de un maltrato animal que no existe, para conseguir adeptos en contra de una profesión digna, respetable y decente, donde tanto profesionales como aficionados, la mayoría culturizados y sensibles, aportamos al país y su economía ingresos que se direccionan al Estado y muchas familias que derivan su sustento, al rededor de la fiesta brava.
Es entendible, que dentro de la diversidad cultural, algunas personas no aceptán o comprendan el arte de la tauromaquia, pero esa convicción no se puede convertir en un mecanismo de rechazo público o de irrespeto por las personas que escogimos este oficio o que simplemente gustamos de esta expresión cultural. La emoción y plasticidad que proyecta un artista, al igual que un ballet, donde la estética prima en los movimientos, en nuestro caso, con el ingrediente del peligro del toro, que aumenta el caudal emocional del ser humano, para que el sentimiento sea la razón del espectáculo.
Su apreciación frívola e insensible, esbozando una solución rehabilitadora a los toreros, nos deja la sensación de querer darnos un tratamiento, como a quienes han caído en el vicio o en el delito y necesitan aprender algo, para ser personas productivas. Quizás eso es solución para otros entornos, pero no en el nuestro. En forma comedida le solicitamos respetar la historia, las tradiciones y especialmente las libertades individuales, así como nosotros respetamos a las personas que no comparten nuestra visión ni nuestro trabajo.
No entraremos en polémicas frente a la supuesta crueldad que impartimos a los toros bravos, que además nacieron para eso, para ser toreados, para embestir y pelear y no para ser mascotas. Su propia naturaleza y bravura, no se puede desconocer con discursos de supuesta “sensibilidad animal”. Porque si el dolor del toro existiera como se divulga, tendría que prohibir los frigoríficos donde se sacrifica el ganado que seguramente a Ud. le sirve de alimento. Es extraño que su filosofía y su concepto pedagógico, no entienda que la cadena de la naturaleza, incluye procesos de nacimiento y muerte.
Por lo demás, somos los primeros amantes del toro bravo; es nuestro amigo que admiramos y respetamos, al igual que a caballos, perros, gatos y mascotas, a quienes consentimos y proporcionamos un tratamiento que ojalá, muchos de quienes nos combaten dieran. Pero somos igualmente sensibles, respetuosos y considerados con los seres humanos, quienes por sus sentidas y obvias necesidades, merecen mayor atención de los gobernantes o de quienes aspiran a serlo.
Le pedimos respeto por nuestros sentimientos; nos es un juego, un pasatiempo o un hobby, es cuestión de corazón, es la profesión que amamos y haremos respetar y recuerde Amigo Antanas, que la Constitución es clara: “Toda persona es libre de escoger profesión u oficio” (Articulo 26) y que fue la misma Ley, con el aval de la Corte Constitucional la que consideró que los espectáculos taurinos son considerados como una expresión artística del ser humano (artículo 1º de la Ley 916 de 2004).
Cordialmente;
P/LA UNIÓN DE TOREROS DE COLOMBIA
FERNANDO VASQUEZ GUILLERMO ROJAS
Presidente Presidente
Sección Matadores de Toros y Novillos Sección Picadores y Banderilleros
ROGELIO CABALLERO
Presidente
Asociación Colombiana de Mozos de Espadas
Bogotá D.C., Mayo 14 de 2010
Doctor
WILLIAN VILLAMIZAR LAGUADO
Gobernador de Norte de Santander.
Cúcuta Norte de Santander
Respetado Señor Gobernador:
En nuestra condición de representantes de los toreros colombianos, agremiados en la UNIÓN DE TOREROS DE COLOMBIA SECCION MATADORES DE TOROS Y NOVILLOS Y SECCION PICADORES Y BANDERILLEROS DE TOROS, entidades gremiales sin ánimo de lucro y con personería jurídica: 0112 de 1956 y 2005 de 1968 respectivamente, sabedores del propósito que tiene su administración de demoler la Plaza de Toros San José de Cúcuta, muy comedidamente solicitamos se desista de esta decisión, teniendo en cuenta su impacto negativo a nivel social económico y cultural.
Si no se replantea esta decisión no solo se afecta un alto porcentaje de ciudadanos colombianos que en parte derivan sus ingresos de la realización de los eventos taurinos, si no que, también se vulnera el derecho al trabajo de los toreros colombianos, atentando de esta forma contra la Constitución Política del país que protege la tradición y cultura del pueblo norte santandereano, porque como aficionado a la fiesta brava se les están coartando el derecho a contar con un adecuado escenario donde puede admirar su espectáculo favorito como parte de la recreación y esparcimiento a la que constitucionalmente tienen derecho y que es deber del Estado proteger.
Entendemos que su relativa actividad taurina propicia un lucro cesante al inmueble, por lo que muy respetuosamente le sugerimos, proceder a cambiar la visión del recinto y rediseñar su función, y estudiar la posibilidad de convertirlo en un escenario multifuncional -como sucede en otras plazas del país, dentro de ellas la Santamaría de Bogotá y La Macarena de Medellín en la actualidad, Centro Poli funcional e de espectáculos, Vista Alegre en Madrid España; y un buen número de plazas de toros de Francia, Portugal, México, Ecuador, Perú y Venezuela en el cual, además de las corridas de toros, se presentan otros actos culturales artísticos y deportivos, y específicamente para la ciudad de Cúcuta se podría implementar este modelo, al no existir un escenario que satisfaga las múltiples necesidades, gustos y preferencias de lo Cucuteños y Norte Santandereanos.
Consideramos que con visión futurista, comercial y de desarrollo y embellecimiento urbano, su contorno, locaciones y sectores bajos de la plaza de toros, se podrían adecuar para almacenes, cafeterías, comidas rápidas, artesanías etc. y demás área como: parqueaderos, parques, centros comerciales etc. preservando el escenario sin afectar la realización de los eventos taurinos.
Como gremio manifestamos nuestra enorme preocupación y nos sentimos sumamente afectados, por lo cual nos dirigimos a Ud. como la autoridad con más incidencia en el propósito de demoler la Plaza de toros, San José de Cúcuta, confiando en su razonamiento para que se desista de tan funesta decisión y se evalúen otras alternativas, que conlleven a una determinación satisfactoria para la comunidad en general y quienes intervenimos en los espectáculos taurinos de acuerdo a ley 916 de 2004 articulo 1º.
Agradecemos sus buenos oficios al respecto y no olvidaremos su atención a esta petición.
Cordialmente;
P/ LA UNION DE TOREROS DE COLOMBIA UNDETOC
SECCION MATADORES DE TOROS Y NOVILLOS
FERNANDO MORA VASQUEZ
Presidente
P/LA UNION DE TOROS DE COLOMBIA
SECCION PICADORES Y BANDERILLEROS
GUILLERMO ROJAS
Presidente
P/ ASOCIACION DE MOZOS DE ESPADAS
ROGELIO CABALLERO
Presidente
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