Feria de Duitama Luis Bolívar, quien además indultó un toro, y Finito de Córdoba se fueron a hombros en Duitama en un mano a mano que tuvo pasajes de muy buen toreo por encima de rivalidad. El encierro de Las Ventas del Espíritu Santo fue variado, de buen juego, y el hierro de César Rincón conquistó un nuevo éxito.
Un notable encierro de Las Ventas del Espíritu Santo puso la chispa suficiente para que un mano a mano, quizás con pocos aromas de rivalidad, tuviera capítulos de variedad, pero sobretodo de muy buen toreo. Los seis toros del hierro de César Rincón tuvieron movilidad y clase. Sobre todo el lote de Finito de Córdoba. Sus tres toros tuvieron tan nobles y buenas embestidas que le permitieron al debutante torear con estética y largo trazo. Su primera faena tuvo mucha torería. Ante un toro con clase pero que se vino a menos tras un fuerte castigo en el caballo. Pero la faena del cuarto fue la que arrancó olés más desgarrados. Especialmente por el pitón derecho, el mejor del toro. Por allí se arrancaba pronto y de largo, y tenía recorrido. Finito moldeó tales virtudes para cuajar varias series en redondo soberbias. El pitón izquierdo no tenía similares virtudes. La espada no entró y todo se redujo a un aviso.
En el quinto, Finito tuvo imponente expresión con el capote. Solo superada por el magnífico trazo con que toreó al de las ventas. Los muletazos fueron ligados, siempre por abajo, lentos y largos. Esta vez la espada entró al primer intento y las dos orejas no tuvieron discusión. Luis Bolívar fue el gran triunfador de la tarde. Su tarde se podría resumir en siete orejas y en tres facetas de torero dispuesto a ganar cualquier batalla. En su primero tuvo variedad y contundencia con la espada. Su segunda faena tuvo en la ambición y los deseos de triunfo sus principales virtudes. Fue ante un toro que se marchó a tablas, y allí el colombiano tuvo la técnica y la colocación suficientes para encelarlo en el engaño, en series redondas que fueron acogidas con mucho furor. El broche fue redondo. Bolívar tuvo la suerte de encontrarse con ‘Clavellino’ un toro que desde que salió a la arena dijo que su pitón era el izquierdo. Pero tenía otra cualidad. Acometía a los engaños desde lejos y se iba en su búsqueda con codicia. La muleta del colombiano fue presentada con verdad. Y Bolívar logró interpretar series largas de mucha emoción. Sobresalieron las de naturales, lentas y largas. Fue el momento en que el público quiso premiar a los protagonistas de tanta emoción. Los pañuelos en los tendidos pedían el indulto. La presidencia no se quiso negar.
FICHA
Duitama (Boyacá), plaza de toros César Rincón
Se lidiaron seis toros de Las Ventas del Espíritu Santo, desiguales de presentación pero de muy buen juego en general. El quinto fue premiado con la vuelta al ruedo y el sexto, ‘Clavellino’ de nombre fue indultado. Pesos: 480, 430, 460, 465, 450, 470 Kgrs
Finito de Córdoba (Azul pavo y oro): Palmas tras aviso, silencio tras aviso y dos orejas. Luis Bolívar (Palo de rosa y oro): Oreja, dos orejas, y dos orejas simbólicas.
Buen par de Jaime Padilla al quinto quien saludó.
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