EL JULI, EL TOREO PERFECTO

 

Desde que Julián López ‘El Juli’ debutó en Bogotá con 17 años de edad, en la temporada de 1999, nunca ha dejado de comparecer a la Santamaría. El torero madrileño, hoy con 29 años, ha tenido una cita anual con la capital. Incluso, la Santamaría es la única plaza en el mundo en la que El Juli ha actuado año tras año.


La afición bogotana, no sólo lo ha visto hacerse hombre. También ha comprobado la evolución de su toreo. Pasó de ser un torero de variada y revulsiva tauromaquia - sustentada en suertes olvidadas con capote y muleta- y hasta bullidor, a un torero de un conocimiento extremo, capaz de descifrar las condiciones más difíciles de los toros, e interpretar un toreo de largo trazo y de gran profundidad.


No en vano, el ganadero Álvaro Domecq (q.e.p.d) se atrevió a afirmar que los muletazos de El Juli pueden ser los más largos de la historia de la tauromaquia, pues obliga a los toros a dar un paso más que hace que su toreo sea “más largo, y entre más largo, se va más despacio. Y entre más largo y despacio, el toreo parece eterno”.
Y si Bogotá ha comprobado esa evolución, probablemente se sorprenderá con El Juli versión 2012. Si muchos afirmaban que el madrileño tenía un techo, el torero se ha encargado de decir, con capote, espada y muleta, y sobre todo, con su cabeza prodigiosa, que ese techo está aún muy lejano.

 


No en vano la revista española 6Toros6, la más importante del mundo taurino, se atrevió a calificar a El Juli como ‘Maestro del toreo’. Un título al que muchos han aspirado, pero que pocos, casi que contados con los dedos de una mano, han logrado.  
“Su sabiduría no es solo innata, sino además derivada de su afán de perfección. Su responsabilidad como grande de la tauromaquia no decae con los años, sino que aumenta por el propio amor que profesa a su vida, que no es otra que el toreo mismo. Su naturalidad para desenvolverse frente a los toros dicta sentencia. El Juli ejerce de maestro y rey único del toreo”, afirma Álvaro Acevedo, crítico de la 6Toros6.


El Juli viene precedido de otra temporada arrolladora. 68 corridas, 136 toros lidiados, 113 orejas y 2 rabos cortados. Pero detrás de los números se esconden, entre otras, una salida a hombros por la Puerta del Príncipe, en la Maestranza de Sevilla (el 29 de abril de 2011), donde interpretó una faena imponente por la templanza y la largura de sus muletazos. Uno de los grandes hitos de su temporada.