BOLÍVAR ROMPIÓ EL HIELO EN LAS VENTAS
Redacción
PUERTA GRANDE
Fotos Juan Pelegrin www.las-ventas.com
El dos de mayo de 2009 fue el día. Por fin,
Luis Bolívar materializó “con goles”, es decir,
con orejas, la disposición y entrega que siempre han sido su
guión cada vez que se viste de luces en Las Ventas. Esta vez,
vestido de rosa y azabache, colores fundidos en un traje goyesco, el
torero colombiano encontró un bálsamo que venía
buscando desde hace cuatro temporadas.
Y a pesar que el triunfo grande estuvo a las puertas en la de 2008 (con
la corrida de Palha), el “primer gol” del colombiano llegó
en la primera de las tres tardes decisivas que se había planteado
en Madrid para esta temporada. Aunque el pasado domingo de Ramos comprobó
que las circunstancias serían igual o más exigentes que
antes, Bolívar afrontó el reto y supo triunfar, además
de la entrega y la verdad como bandera, al aprovechar la más
mínima condición de sus toros. Por ejemplo, el último
de la anochecida tarde madrileña tenía una virtud: la
movilidad. Y fue el insumo suficiente para que el torero colombiano
pudiera construir una faena para puntuar. Ya se sabe que para puntuar
en Madrid, a veces se requiere más de lo necesario.
Bolívar supo que cualquier embestida del toro
le servía. Como fuera. Además porque el de Carmen Segovia
aceptaba la invitación de la muleta, pero nunca tuvo intenciones
de tomarla con clase, o al menos con la embestida humillada.
Eso no fue inamovible para el torero. Quien supo siempre ofrecer el
engaño muy adelante, vaciar las embestidas hasta el final, y
quedar en perfecta colocación para que el toro no persistiera
en el intento de seguir la muleta.
Faena intensa que empezó en el centro del anillo, sin probaturas,
con toreo en redondo desde el momento inicial. El mejor pitón
era el derecho. Pero el izquierdo también pudo ser reflejo de
naturales sin mácula. La estocada, que tuvo entrega en la ejecución,
y adecuada colocación, además fue muy efectiva. Tales
efectos precipitaron la petición de oreja, convertida en realidad
cuando el presidente asomó el pañuelo blanco. Pañuelo
que supuso para Luis romper el hielo con la afición capitalina,
y un bálsamo en una temporada que da a entender que cada tarde
no es casualidad. Cuatro orejas lleva el colombiano en plazas de máxima
responsabilidad. Castellón, Sevilla y Madrid.
La corrida también dejó el triunfo de
Diego Urdiales. Cortó una oreja al segundo de la tarde, luego
de una labor también impecable, ante un toro algo apagado pero
que simplemente se dejaba. Eso sí. Tuvo algunos parones y miradas
que supo aguantar con firmeza el torero de Arnedo. Parones peligrosos
los del cuarto. Que también fueron resueltos con valor por el
madrileño Miguel Abellán, quien no contó con toros
potables, pero que volvió a plantar cara y resolver con mucha
dignidad.
El festejo lo había abierto el rejoneador Javier San José
quie se marchó herido y abroncado, tras escuchar tres avisos.
Ficha
Plaza de toros de Las Ventas.
Tercer festejo de la Miniferia de la Comunidad.
Tradicional corrida goyesca con motivo de la festividad del Dos de Mayo.
Alrededor de tres cuartos de plaza.
Toros de Murube (1º) y Carmen Segovia, el quinto como sobrero.
En al arrastre obtuvieron respectivamente: silencio, palmas, silencio,
silencio, pitos, silencio.
El rejoneador Javier San José bronca tras tres avisos
Miguel Abellán, silencio y silencio
Diego Urdiales, oreja tras aviso y ovación
Luís Bolívar, ovación y oreja.