PONCE CORTA UN RABO EN QUITO
Texto y fotos
La tarde tuvo un dueño absoluto: Enrique Ponce. ‘Gitano’, un toro de Triana que había sido protestado de salida, tuvo la suerte de enfrentarse a la muleta del torero valenciano, y gracias a ella, pasar a la historia de la plaza Iñaquito, que está cumpliendo su 50 aniversario. Ponce, sencillamente, lo bordó de principio a fin. Las verónicas mecidas y estéticas fueron el prólogo de una faena que fue a más. Con la muleta, Enrique fue afianzando a ‘Gitano’, primero con series cortas y dando tiempo y pausa entre muletazo y muletazo. Con esa dosis, el toro que apuntaba cierta violencia, terminó entregado a una muleta que, además, contó con la inspirada técnica del torero. Hubo petición de indulto, pero Ponce se fue por la espada y pudo conquistar los máximos trofeos. En el cuarto, un toro con mayor violencia, el torero valenciano estuvo esforzado y consiguió alargar la embestida del animal en algunas series que tuvieron brillo. En este no acertó con la espada. Morante de la Puebla hizo deambular al público entre la ilusión y el desespero. Primero porque consiguió cuatro verónicas de extraordinario trazo al saludar al tercero, y luego otras dos que fueron auténticas esculturas, estas a manera de quite. Pero no hubo más. Y en el quinto, cuando el público le había perdonado lo pronto que se había ido por la espada, intentó torear con el capote, pero no se le vio cómodo con la amebestida del animal. El inicio por alto, en la faena de muleta, apenas fue un espejismo. Otra tarde en que la ilusión terminó en bronca.
El ecuatoriano Curro Rodríguez, quien antes era subalterno y luego apostó por ser matador, tomó la alternativa. Y dejó claras muestras de un toreo particular, de artista concepto. En el de la ceremonia, un toro de preciosas hechuras y el que embistió con más calidad del encierro, dibujó bonitas verónicas y tres series con ambas manos. El toro se lesionó en el ruedo.
Con el sexto, más violento para el concepto del torero, hubo voluntad pero los fallos con la espada dejaron una mala sensación.
Ficha Se lidiaron cuatro toros de Huagra Huasi y dos de Triana (2º y 3º), bien presentados y de juego desigual. El primero tuvo enorme calidad y el segundo fue premiado con la vuelta al ruedo. Pesos: 450, 450, 510, 480, 451, 490 Kilos respectivamente
Enrique Ponce (Azul marino y oro): Dos orejas y rabo y saludo desde el tercio
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