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CHARALÁ

OREJA PARA MANRIQUE Y SOLANILLA EN TARDE DIFICIL

 

Texto y fotos
Diego Caballero
PUERTA GRANDE

 

La noche previa al festejo en Charalá cayó un diluvio en el municipio santandereano. Este factor climático condiciono la corrida de toros. Y fue una lastima por que  la empresa puso todo el empeño en traer una corrida bien presentada, dos toreros con cartel en las ferias grandes y el cuidado mínimo en todos los detalles. El  público, aún mojado, supo reconocer los esfuerzos de la organización y casi llena la plaza.

Pero la lluvia dejó un piso en malas condiciones  y además retraso el inicio de  la corrida para dejarla muy rápido sin luz. Las circunstancias anteriores condicionaron las embestidas de los ‘Mondoñedos’ que por momentos parecían enterrados y no podían terminar el viaje para hacerlo corto y defensivo.  La corrida tuvo dos toros de gran presentación, el primero y el sexto, los otros dos  fueron menos en la bascula pero no en trapío, uno de ellos, el segundo, fue la excepción a la regla de la corrida y se dejó torear, o mejor, pudo embestir. Toda la corrida dio una buena pelea en los caballos.

Si el piso fue un problema para los matadores, fue un verdadero suplicio para los de plata, que veían como los toros les median para poner las banderillas. Marcos Prieto pagó la cuota más alta de las dificultades, llevándose dos serias volteretas. Los de a caballo también pisaron tierra.

 

 

 

Pepe Manrique vio frenada su racha de torero reposado y a gusto, por que las circunstancias de la tarde no lo permitían. Pero quedó claro que su buen momento también tiene que ver con el del torero maduro que pone cara a las dificultades y que no ahorra esfuerzo alguno para justificarse.

 

No fue para él una tarde para caminar a gusto. Fue un tarde de insistir y robar algún muletazo para sentirse torero. Su primero, un toro tan largo como un tren, que recibió un buen puyazo de Cayetano Romero, llegó a la muleta brusco y con media embestida. Dos buenos derechazos y una buena estocada después de un pinchazo, marcaron la diferencia en este turno, el resto de la labor fue un insistir con poca  recompensa.

 

Su labor en el sexto no fue muy distinta, pero en este toro Manrique  por lo menos pudo estirarse a la verónica y rematar con media que fueron un respiro. Con la muleta volvió el torero a intentarlo en todo momento, ante unas medias embestidas que por momentos se ponían violentas. Al final el animal  terminó entregado a la muleta de Manrique. Su mayor virtud fue la de no aburrirse en la cara del toro. Una buena estocada y el reconocimiento del público pusieron una oreja en sus manos.

 

Juan Solanilla sorteó el único toro potable del encierro, un toro de bonitas hechuras que aunque algo soso fue bien por lo dos pitones. Solanilla, que puso ganas con su capote al torear a la verónica, supo darle la distancia al toro y lograr buenas tandas por ambos pitones, siempre a media altura como lo pedía la embestida del toro. Sobresalió su toreo al natural donde supo llevar la embestida larga y con gusto, naturales bien rematados con el pase de pecho y adornos toreros que dejaron ver su torería y el querer hacer las cosas bien en todo momento. El pinchazo previo a una estocada no borró su labor y la presidencia le premió con una oreja.

 

Su segundo fue un toro serio que empujó bien en el caballo de Clovis Velásquez  quien vio como  su caballo se derrumbaba ante la codicia del toro de Mondoñedo. Poco pudo hacer Solanilla ante un toro que, cuando quiso ir tras la muleta, se quedó corto para luego irse a tablas en medio de la oscuridad que cubría la plaza. Solanilla lo mató pronto para terminar con una corrida que empezó al filo de las cinco y que termino muy oscura y enlodada.

 

FICHA

Charalá (Santander)

Domingo 4 de julio de 2010

Casi lleno  

 

Se lidiaron cuatro toros de Mondoñedo, bien presentados. Sobresalió el lidiado en segundo lugar, aunque le falto transmisión.

 

PEPE MANRIQUE (Burdeos y oro): Ovación y oreja

JUAN SOLANILLA (Grana  y oro): Oreja y silencio