Feria de San Isidro TRIUNFÓ LA AMBICIÓN DE FANDIÑO Publicación 02-06-11 Redacción
Iván Fandiño en el quinto de la tarde, toreó a la verónica con suavidad, ya con la muleta y sin probaturas dejo los mejores momentos de la tarde ante un toro que no acabo de entregarse ni de humillar, pero que tuvo cierta nobleza. Cinco mulatazos con la mano derecha, encajado el torero y valiente, fueron lo mejor de la tarde. La muleta puesta y los pies asentados dejaron ver su ambición. Con la izquierda el toro brindo menos posibilidades, pero la emoción no decayó. La estocada, de las de matar o morir pusieron en sus manos la última oreja de San Isidro. En su primero Fandiño dio una vuelta al ruedo de peso, no hubo trofeo porque el toro tardo en caer, tras una labor muy entregada y firme. Fueron dos series, la tercera no pudo ser. Ambas con la mano derecha, que dejaron ver a un torero decidido y auténtico ante unas embestidas que no perdonaban errores. Con la izquierda logro buenos muletazos en series cortas por necesidad. Tarde importante, la suya, premiada con justicia y con verdad, combinación escasa últimamente en Madrid. Algunos pitos para un torero siempre respetado en Madrid.
Alberto Aguilar salio ileso de la plaza, eso ya es un premio, por que la seria voltereta que se llevo dio a pensar muchas cosas. Fue en el tercero de la tarde y al tercer muletazo cuando el toro rebaño la arrancada y tiró al menos tres cornadas. Fue un toro con malas ideas por ambos pitones. No era posible la labor, al entrar a matar, el toro se lo volvió a recordar. El que cerro plaza también se defendió y Aguilar se marcho desconsolado de un San Isidro del que esperaba salir a flote.
Plaza de Madrid. Vigésimo cuarta y última de San Isidro. Lleno. Toros de Celestino Cuadri, serios, de enorme cuajo todos. El Fundi (verde menta y oro): silencio y pititos. Iván Fandiño (lila y oro): vuelta tras petición y aviso y una oreja. Alberto Aguilar (nazareno y oro): silencio y silencio tras aviso.
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